Tu carta de dificultades ayuda a la entidad crediticia o al administrador a evaluar tu situación y así encontrar una solución adecuada según tu intención, tus ingresos, el préstamo y las circunstancias. En tu carta debes hacer lo siguiente:
- Incluir los nombres de todos los prestatarios, el número de préstamo y la dirección de la propiedad al frente y en el centro de la hoja para que el/la administrador/entidad crediticia pueda localizar tu préstamo fácilmente.
- Indicar tu intención: ¿Deseas conservar tu vivienda?
- Explicar claramente la razón por la cual no puedes cumplir con el pago mensual de la hipoteca.
Por ejemplo:
“En junio de 2007 me quedé sin trabajo. Durante los meses de julio, agosto y septiembre tuve dificultades para efectuar los pagos mensuales, pero aun así pude hacerlo. Cuando aumentó la tasa de interés de mi préstamo ajustable, y a pesar de haber administrado el dinero y recortado los gastos innecesarios, ya no pude efectuar los pagos...”
- Además, debes indicar si la dificultad es temporaria o permanente. Por ejemplo, si te quedaste sin trabajo y ahora has conseguido uno nuevo, entonces tu dificultad es temporaria. ¿Puedes volver a pagar el mismo monto que pagabas antes de tener dificultades?
- Indicar claramente cómo, dónde y cuándo podemos comunicarnos contigo.
- Ser claro y preciso: describe tu situación, pero no escribas demasiado.
La carta de dificultad te presenta a ti y a tus circunstancias ante la entidad crediticia o el administrador. Asegúrate de brindar una explicación clara y fácil de entender.
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